Voy a emular a J. de Los Planetas. Esto que narro a continuación es sobre el pasado viernes.
Madrugo. Voy a currar. Programo unos jodidos banners de BMW para intenné con el objetivo de que se vendan coches de 30mil euros (y el cliente justifique mi sueldo pagándolos, obviamente). Descarto la puta ensalada que compré en el Día (y que se conserva en la nevera de la cafetería de la "agencia") y me pido un sandwich en la primera terraza que me cruzo. Y café. El camarero me invita a un chupito de Whiskey. Fumo. Bebo. Entro en Lidl y pillo un cuarto de kilo de percebes en la pescadería (4 euros): ¡viva la crisis! Llego a casa. Duermo la siesta. Salgo otra vez y "terraceo": cervezas, tapitas y tabaco. Se hace de noche. Vuelvo a mi sucio agujero. Veo una peli de Aki Kaurismäki del 2011 descargada ilegalmente de intenné: es muuuuuy grande.
Colosal.
sábado, 1 de septiembre de 2012
sábado, 25 de agosto de 2012
Foto x cigar (2)
Estos dos simpáticos caballeros me pidieron una dupla de cigarros. Se despidieron con un "¡Cuídate!". Qué majos.
Este chicuelo se mostró sorprendido por mi iniciativa. Los adolescentes se sorprenden por todo. ¡Vaya por Dior!
Finalmente, para redondear con éxito el día, este alegre personaje se me acercó pidiendo un cigarro "de esos con nevadito". Cuando le pedí a cambio una foto, calificó mi iniciativa de "eso es un poco bujarra, ¿no?". Y una vez recibido el cilindro de nicotina y alquitrán se despidió con un "¿quieres una foto de mi polla?", mientras se agarraba la cremallera. Grandioso.
Quiero hacer especial hincapié en este último gentilhombre, que -entre distintos chascarrillos - logró hacerme algunas preguntas a las que respondí con sinceridad: ¿Eres policía? ¿De dónde eres? ¿Etcétera?
Lo que me hace reflexionar sobre la vida.
Si un tío cabal (como éste) averigua en un solo minuto más de lo que saben sobre mí la mayoría de mis compañeros de trabajo... ¿quiénes somos? ¿de dónde venimos? ¿a dónde vamos?
Está claro que la vida es únicamente un montón de habitaciones por las que vamos pasando, llenas de gente con la que... a veces queremos estar, y a veces no.
Con Dior.
Quiero hacer especial hincapié en este último gentilhombre, que -entre distintos chascarrillos - logró hacerme algunas preguntas a las que respondí con sinceridad: ¿Eres policía? ¿De dónde eres? ¿Etcétera?
Lo que me hace reflexionar sobre la vida.
Si un tío cabal (como éste) averigua en un solo minuto más de lo que saben sobre mí la mayoría de mis compañeros de trabajo... ¿quiénes somos? ¿de dónde venimos? ¿a dónde vamos?
Está claro que la vida es únicamente un montón de habitaciones por las que vamos pasando, llenas de gente con la que... a veces queremos estar, y a veces no.
Con Dior.
jueves, 23 de agosto de 2012
Foto X cigar (1)
Así lo he llamado: foto por cigarro.
Me he dado cuenta de que debo tener cara de tonto, porque siempre me pide cigarros todo "quisqui"... y se los doy, claro, porque soy idiota. Aunque quiero pensar que me gusta compartir mi cáncer con todo el mundo...
El caso es que con "la crisis", la petición de cigarros ha aumentado. Y yo no he dejado de ceder pitillos con la misma alegría que antaño... así que he pensado que "el que quiere algo, algo le cuesta" y me ha venido la idea: a partir de ahora, cada persona que se lleve uno de "mis" cigarros me tendrá que "pagar" con una foto a cambio.
Hoy he estrenado este concet-to. Conversación:
-"Perdona, ¿tienes un cigarro?"
-"Sí, ¿te importa que te saque una foto?"
Y aquí tenéis el resultado. Este anónimo (y simpático) hombre (que me ha "levantado" un cigarro) algún día será famoso, por ser el primero de una larga lista.
Y algún día hasta los no fumadores me pedirán cigarros para que les saque una foto que los una a este selecto grupo.
Y es que vivimos tiempos extraños.
Con Dior (el diseñador), amigos.
Me he dado cuenta de que debo tener cara de tonto, porque siempre me pide cigarros todo "quisqui"... y se los doy, claro, porque soy idiota. Aunque quiero pensar que me gusta compartir mi cáncer con todo el mundo...
El caso es que con "la crisis", la petición de cigarros ha aumentado. Y yo no he dejado de ceder pitillos con la misma alegría que antaño... así que he pensado que "el que quiere algo, algo le cuesta" y me ha venido la idea: a partir de ahora, cada persona que se lleve uno de "mis" cigarros me tendrá que "pagar" con una foto a cambio.
Hoy he estrenado este concet-to. Conversación:
-"Perdona, ¿tienes un cigarro?"
-"Sí, ¿te importa que te saque una foto?"
Y aquí tenéis el resultado. Este anónimo (y simpático) hombre (que me ha "levantado" un cigarro) algún día será famoso, por ser el primero de una larga lista.
Y algún día hasta los no fumadores me pedirán cigarros para que les saque una foto que los una a este selecto grupo.
Y es que vivimos tiempos extraños.
Con Dior (el diseñador), amigos.
sábado, 30 de junio de 2012
No voy a descubrir nada nuevo...
...pero para un pequeño y mísero pedazo de humanidad, como el que escribe ahora, resulta reconfortante y cálido ver que figuras tan enormes como Johny Cash se dan cuenta de que -a ratos- han fallado, ya en la recta final de sus días.
Y lejos de autocompadecerse: reconocen sus errores, musican su autobiografía y únicamente lamentan no haber podido mantenerse coherentes a sus convicciones más profundas durante cada día de su vida.
Os juro que yo lo intento; con cada escama, con cada poro, con cada gota de saliva...
Lo intento.
Y la versión supera muchas veces a la original:
Y lejos de autocompadecerse: reconocen sus errores, musican su autobiografía y únicamente lamentan no haber podido mantenerse coherentes a sus convicciones más profundas durante cada día de su vida.
Os juro que yo lo intento; con cada escama, con cada poro, con cada gota de saliva...
Lo intento.
Y la versión supera muchas veces a la original:
miércoles, 6 de junio de 2012
Guía de supervivencia en los Mandriles
El Mandril (o Mandrileño) es el nativo de los Mandriles, un pueblo situado en el medio y medio, a 4 horas de distancia de cualquier lugar medianamente decente. En otras palabras, es como Escape de Absolom.
El Mandrileño es un ente, cuando menos peculiar.
Para empezar, a los "cortos" (cervezas de grifo pequeñas) los llama "cañas" (cervezas de grifo de 25/33 cl), y a las "cañas" se les da por llamarlas "dobles". Supongo que es para sentirse más machos, o algo... ("o qué", como dirían ellos) pero lo cierto es que de donde yo vengo, si quieres sentirte macho, te pides un cubalitro y no andas con mariconadas.
Después está el tema de los portazos. ¿Recordáis la escena de la cocina de "Jurassic Park", cuando un Velociraptor abre una puerta con sus garras? "¡Están evolucionando! ¡Han aprehendido a abrir puertas!" ¿O quizás el típico vídeo de un jodido gato saltando a la manilla de una puerta para abrirla?
Pues bien, el Mandrileño todavía no ha evolucionado: palabras como pomo, tirador o manilla no están en su diccionario y tiene por deporte local el portazo. De hecho, creo que cuando salen a correr (o incluso a hacer deporte) se disparan en modo bucle el siguiente audio en su MP3 portátil:
Adoran este sonido, está claro. No importa si están en su trabajo, en una cafetería o en su piso compartido a las 3 de la mañana: un buen portazo siempre indica en qué pueblo vives y el tipo de persona que eres. Curiosamente, la única puerta que no les gusta cerrar es la del cuarto de baño.
Pero no os engañéis, el Mandrileño es un ser cándido y amable. No os dejéis confundir por sus maneras de "tío duro" ni sus frases cortantes con ciertos tintes de alusión personal. Cuando, por ejemplo, un camarero le pegue un martillazo a la mesa con la cerveza que acabáis de pedir mientras suelta un gruñido tipo "ahítienecaballero!"... tan sólo deberéis sonreir y decir "gracias" con dulzura. La primera vez se sorprenderán, pero acabarán agradeciéndolo: os lo prometo.
Luego está el tema del acento: les encanta tu acento. Todos ellos hablan como si fueran perros salidos del infierno con un almendrado en la boca, hasta el límite de que muchas veces cuesta entender lo que dicen... pero aún así, les encanta tu acento. En cuanto descubren que eres "galleguiñooooooo!" se ponen a "imitar" tu acento diciendo gilipolleces, logrando una mezcla entre un talibán tartamudo y boris izaguirre con una zanahoria en el ojete. Si se da esta situación; mantened la calma, poned cara de palo e intentad esbozar una tímida sonrisa. Yo he logrado llegar hasta el nivel superior: les sigo la broma, y me pongo a imitar su imitación. Así que aquello acaba sonando a demonios... porque a mí me sale una especie de acento italiano-panchito muy extraño.
Los Mandrileños realmente no son de los Mandriles. Nadie es de allí. Y cuanto más pequeño es el pueblo castellano y/o resto-peninsular del que han salido antes de acabar en el medio y medio de ningún sitio (otra vez), más orgullosos se sienten de (no) ser Mandrileños y con mayor inusitada energía y ahínco defienden la urbe.
Sí, es cierto. MandrileñoLandia no es para todo el mundo: es sucia, caótica y huele mal. Así que reconozco que la adoro, porque es cañera a dolor, y a mí aún me queda mucho Turbonegro en las venas... pero creo que el hecho de que los Mandriles presuman con orgullo de lo guarros que son es otro de sus grandes errores. MandriLandia no es tan asquerosa como a ellos les gustaría. Al menos no para un auténtico rockero como yo, que viene de tocar en los cuartos de baño de los peores antros del jodido retrete del estercolero del puto infierno. No. Este pueblo es una mezcla entre guarro-maloliente y pijo. En mi humilde opinión, no pasa de ser como el WC de la duquesa de Alba.
El último consejo que os puedo dar -de momento- para sobrevivir en los Mandriles tiene que ver con la orientación dentro del pueblo: es el único lugar en el que he necesitado usar brújula. El cielo es plano, no hay río, no hay parque, no hay mar... creo que ni siquiera tienen estrella Polar aquí. En definitiva, no hay nada que te sirva de referencia a la hora de saber hacia dónde narices debes dirigirte una vez que sales de una boca de metro, por ejemplo. Preguntar a los "nativos" tampoco sirve de nada, porque nadie es de allí. De hecho, a mí me suelen preguntar direcciones un par de veces al día.
En los Mandriles; mapa, brújula y una doble. Siempre una doble.
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| Los Mandrileños no entienden este mecanismo |
El Mandrileño es un ente, cuando menos peculiar.
Para empezar, a los "cortos" (cervezas de grifo pequeñas) los llama "cañas" (cervezas de grifo de 25/33 cl), y a las "cañas" se les da por llamarlas "dobles". Supongo que es para sentirse más machos, o algo... ("o qué", como dirían ellos) pero lo cierto es que de donde yo vengo, si quieres sentirte macho, te pides un cubalitro y no andas con mariconadas.
Después está el tema de los portazos. ¿Recordáis la escena de la cocina de "Jurassic Park", cuando un Velociraptor abre una puerta con sus garras? "¡Están evolucionando! ¡Han aprehendido a abrir puertas!" ¿O quizás el típico vídeo de un jodido gato saltando a la manilla de una puerta para abrirla?
Pues bien, el Mandrileño todavía no ha evolucionado: palabras como pomo, tirador o manilla no están en su diccionario y tiene por deporte local el portazo. De hecho, creo que cuando salen a correr (o incluso a hacer deporte) se disparan en modo bucle el siguiente audio en su MP3 portátil:
Adoran este sonido, está claro. No importa si están en su trabajo, en una cafetería o en su piso compartido a las 3 de la mañana: un buen portazo siempre indica en qué pueblo vives y el tipo de persona que eres. Curiosamente, la única puerta que no les gusta cerrar es la del cuarto de baño.
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| Un Mandril imitando acento gallego. |
Luego está el tema del acento: les encanta tu acento. Todos ellos hablan como si fueran perros salidos del infierno con un almendrado en la boca, hasta el límite de que muchas veces cuesta entender lo que dicen... pero aún así, les encanta tu acento. En cuanto descubren que eres "galleguiñooooooo!" se ponen a "imitar" tu acento diciendo gilipolleces, logrando una mezcla entre un talibán tartamudo y boris izaguirre con una zanahoria en el ojete. Si se da esta situación; mantened la calma, poned cara de palo e intentad esbozar una tímida sonrisa. Yo he logrado llegar hasta el nivel superior: les sigo la broma, y me pongo a imitar su imitación. Así que aquello acaba sonando a demonios... porque a mí me sale una especie de acento italiano-panchito muy extraño.
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| El parecido es aplastante, maldita sea. |
Sí, es cierto. MandrileñoLandia no es para todo el mundo: es sucia, caótica y huele mal. Así que reconozco que la adoro, porque es cañera a dolor, y a mí aún me queda mucho Turbonegro en las venas... pero creo que el hecho de que los Mandriles presuman con orgullo de lo guarros que son es otro de sus grandes errores. MandriLandia no es tan asquerosa como a ellos les gustaría. Al menos no para un auténtico rockero como yo, que viene de tocar en los cuartos de baño de los peores antros del jodido retrete del estercolero del puto infierno. No. Este pueblo es una mezcla entre guarro-maloliente y pijo. En mi humilde opinión, no pasa de ser como el WC de la duquesa de Alba.
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| Quin buscando a Peludo en los Mandriles. |
En los Mandriles; mapa, brújula y una doble. Siempre una doble.
martes, 5 de junio de 2012
Podéis comerme la...
Ahora que mi vida profesional está ligada a lo que mis compañeros de fatiga dicen que es una "agencia de publicidad" (aunque a mí me parece que es más bien una guardería), me veo casi obligado a mostraros un pequeño "teaser" de lo que hace "nuestra competencia".
Se trata de una campaña de ¿captación de socios? para el club de fútbol Getafe, que han elucubrado los señores y señoras de la Señora Rushmore, y que ha recibido multitud de premios.
Y si no os ha gustado... ya sabéis lo que tenéis que hacer.
miércoles, 23 de mayo de 2012
Zolito... qué zolito que estoy...
- "Saigón... ¡merda!".Con este insuperable comienzo arrancaba la cinta de Coppola sobre la guerra de Vietnam, y puesto que no se puede hacer mejor y que por algún lado hay que empezar... pues empiezo por aquí.
Para los que no hayáis visto esa obra maestra del cine musical que es "Team America"... sólo os diré que el oficio de dictador y/o dirigente de naciones parece una labor sencilla, a priori.
No hay más que visitar el blog/galería de fotos dedicado al fallecido Kim Jong-Il, y titulado "Kim Jong-Il mirando cosas", para darse cuenta de que dirigir el destino de todo un pueblo es tan sencillo como ponerse unas gafas de sol (con GPS y Bluetooth integrados, eso sí) y mirar qué se dedican a hacer tus amados súbditos.
Mientras empezáis a pasar páginas de Kim Jong-Il de forma casi hipnótica (al menos es lo que me sucede a mí: puedo estar haciéndolo durante horas y despertarme de golpe en otra casa, otro ordenador e incluso otra década), os regalo unos minutos musicales de la ya citada "Team America".
Y tras disfrutar de esta gran balada que ahonda en las insondables profundidades del alma humana de los dictadores y demás sociópatas, me pregunto si aquí podríamos hacer algo parecido al hipnótico blog que hoy nos ocupa.
Uhm... ¿qué tal un "Manuel Fraga looking at things"?
Fraga mira a un tipo que no respira bien
Fraga mira a un señor con barba y gorra.
Fraga mira el paisaje.
Fraga mira nudos marineros.
Fraga mira un libro viejo.
Fraga mira el infinito.
Fraga mira una columna.
Fraga mira a unas chicas con tambores.
Fraga mira a un señor calvo y con bigote.
Fraga mira a una señora en silla de ruedas.
Fraga mira a un señor con un cucurucho en la cabeza.
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