Y lejos de autocompadecerse: reconocen sus errores, musican su autobiografía y únicamente lamentan no haber podido mantenerse coherentes a sus convicciones más profundas durante cada día de su vida.
Os juro que yo lo intento; con cada escama, con cada poro, con cada gota de saliva...
Lo intento.
Y la versión supera muchas veces a la original:
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